
Muchos nos hemos preguntado por qué muchos “traders de éxito” suelen enseñar sólo sus operaciones y jornadas exitosas, al igual que las celebrities no se dejan fotografiar en bata y sin maquillaje, se pierde el glamour. La misma frustración que sufre una adolescente por no ser o parecerse a una famosa actriz o presentadora, la siente un trader que día a día comprueba como sus resultados no logran ni por asomo acercarse a algunos “gurús” que publican varias veces al día en las redes sociales.
He vivido en directo como compañeros de trading o formación manipulaban sus entradas y charts para hacer ver a los demás que son unos máquinas. He comprobado como compañeros de trading publican una vez a las tantas una operación positiva de esas que te arreglan el mes y vuelven a desaparecer. También he sufrido la frustración tras comparar inevitablemente que a mi no me salían las cosas y a otras personas si.
Esta profesión en la que manipular los datos es tan sencillo, ocultar las vergüenzas y enseñar los logros es el día a día del postureo y vende fácil, donde muchas personas incautas, sobretodo principiantes, contratan sus servicios esperando retribuciones y resultados inmediatos.
El trader independiente ha de ser y mantenerse independiente, lo más ajeno a este tipo de exposiciones. Podemos seguir el trabajo y las publicaciones de todo tipo de trader y empresa de formación, pero hemos de mantenernos focalizados en nuestro trabajo. Todos hemos soñado en realizar alguna vez una mega operación y ser portada de los periódicos, con multitud de megustas, recibir halagos y adquirir reputación. Pienso que entrar en ese juego es peligroso, ya que nos separa de lo esencial, que es hacer bien las cosas.
Algunos de esos “pseudo-traders” mediáticos que sólo publican operaciones positivas y no dedican una simple frase a hablar de lo duro que es llegar a ser consistente en los mercados, pierden toda credibilidad para mi. Una de las profesiones y actividades más complejas que existe, merece explicar al aspirante de tu a tu, y con la verdad por delante, lo difícil y duro que es llegar a ser rentable en el tiempo en los mercados. Incrédulos se acercan a este mundo, atraídos por publicidad seductora que anuncia el trading como una actividad donde «aparentemente» hasta un tonto, gana dinero sin ningún tipo de esfuerzo y de un día para otro.
El nivel de conocimientos, técnica y habilidad se consigue a base de duro entrenamiento. Estamos compitiendo contra las mentes más lúcidas del mundo y los sistemas automáticos y robots más potentes. Estos manipulan el precio y los movimientos para “birlar” el dinero a los pequeños inversores que, incautos de ellos, se acercan a este mundo pensando en recompensa rápida a cambio de nada.
Como bien me comentaba un compañero recientemente, un trader consistente en obtener buenos resultados, no necesita exponer su trabajo a nadie, y si decide hacerlo, que lo haga todos los días. Yo me quito el sombrero ante compañeros que publican sólo cuando han padecido problemas y esa experiencia quieren compartirla con los demás para aprendizaje general.
Un colega principiante me dijo el otro día; “parece que yo soy el tonto de la clase, cuando la gente gana, todos lo anuncian a bombo y platillo, pero cuando pierden no. Yo comento todo, las buenas y las malas”. Se pensaba que el resto de compañeros no sufrían stops, pues claro que los sufren, pero no lo dicen porque queda poco glamuroso. Abstráete de ese juego y juega tu partida.
Al final cada uno sabe realmente donde se encuentra.
Luis David Pérez.